En este día se conmemora, desde hace más de 100 años, la lucha de la mujer por la igualdad, en todos los ámbitos, con el hombre.
María Vasco cruzó por la línea de meta señalando con el dedo índice hacia el cielo en recuerdo de su padre, fallecido el año pasado. La pequeña atleta de Viladecans, sumó una nueva hazaña a su dilatada carrera deportiva al ganar el bronce con un tiempo de 1h:30.47, para 20 kilómetros de marcha.
Genial e inconmensurable. Cualquier elogio es poco para definir el talento de una atleta que es todo corazón. 1,56 metros de estatura y 47 kilogramos de peso. La marcha de María Vasco resume mejor que nada la carrera deportiva de una atleta técnicamente impecable, una atleta que fue medallista de bronce en los Juegos de Sidney'00, séptima en los de Atenas'04, quinta en los Mundiales de Edmonton'01, cuarta en los de Helsinki'05. Gente apoyándolo como su marido -José Antonio González Cobacho, actual campeón de Catalunya de 5.000 metros marcha...
La española Mayte Martínez consiguió la medalla de bronce en los 800 metros de los Mundiales de Osaka después de firmar una nueva recta final mágica, que inició en séptima posición para entrar en meta por detrás de la keniata Jepkosgei y la marroquí Benhassi.
Tiene 34 años, es profesora de educación física y será la primera mujer juez de línea de futbol de la historia en Primera División: María Luisa Villa Gutiérrez, del colegio castellano manchego. Su experiencia la avala: ha dedicado al arbitraje trece años de su vida, los tres últimos como asistente del colegiado Francisco Javier Ontanaya en Segunda División. Es, además, internacional y ha participado en las Olimpiadas de Atenas y en el Mundial sub- 20 de Rusia. Sabe que, por el hecho de ser mujer, todo el mundo estará pendiente de su debut, pero es algo a lo que está acostumbrada. A partir de ahora, además, María Luisa estará sometida a la presión de Primera División, de vérselas con las estrellas del fútbol mundial. Está obligada a superar las mismas pruebas físicas que sus compañeros hombres. Marisa -como la llaman sus amigos- es estudiante de segundo de magisterio y reside en Ciudad Real. Hasta ahora iba como asistente en Segunda con López-Astilleros, quien también ha sido ascendido. El Comité Técnico de Árbitros (CTA) le comunicó la noticia. "Me hace muchísima ilusión, pero no porque vaya a ser la primera mujer a la que le haya sucedido esto, sino por la satisfacción que me produce que se haya reconocido mi labor”.
Marisa Rozalén, subcampeona del Mundo de kárate y siete veces campeona de Europa, es la primera mujer occidental que obtiene el cinturón Negro Séptimo Dan, galardón que en el mundo sólo ostentan otras dos japonesas, y que supone un nivel de entrenamiento más espiritual que físico en esta disciplina.
El grado fue reconocido por la World Karate Federation, única organización mundial de kárate, registrada por el Comité Olímpico Internacional, que exige un mínimo de 30 años de práctica federada ininterrumpida como requisito imprescindible para poder presentarse al examen.
Los Dan son una serie de grados que se incluyen dentro del cinturón negro, y que suponen un aumento no sólo de las habilidades físicas, si no que también supone una profundización mayor en el sentido moral, filosófico y espiritual que rodea este deporte desde sus inicios. A partir de este séptimo Dan, se considera que se ha alcanzado la maestría y todo el conocimiento sobre las técnicas del Karate, pasando a otro nivel más espiritual y filosófico.
Felicidades a las cuatro…
maribel comentó el día :2011-01-17 16:38:36
Mi reiterada enhorabuena a las cuatro. Me alegra mucho que las mujeres triunfen en cualquier campo, pero especialmente en el deporte. Como deportista aficionada, madre, mujer y trabajadora, soy consciente de lo que cuesta practicar, al menos, tres horas semanales de deporte, y sé a ciencia cierta, que no es fácil compaginar todo esto en la vid y mucho menos, dedicarse profesionalmente al deporte. En general las mujeres solemos abandonar aquello que no apasiona mucho antes que los hombres, tenemos en contra el reloj biológico de la maternidad y una gran carga social a nuestras espaldas, de la que a veces somos inconscientes.