En este día se conmemora, desde hace más de 100 años, la lucha de la mujer por la igualdad, en todos los ámbitos, con el hombre.
El Banco de Sangre y Tejidos de Catalunya ha puesto en marcha un banco pionero de leche materna dirigido a bebés prematuros extremos que necesitan fortalecer su sistema inmunitario para combatir infecciones generales y no pueden ser amamantados por sus madres.
Este Banco comenzó su andadura hace tres meses gracias a la donación altruista de madres que cuentan con un excedente de leche. Por el momento, se ha empezado a suministrar esta leche en el Instituto Universitario Dexeus y en el Hospital Sant Pau de Barcelona. La actividad se basa en un primer proyecto que desarrolló el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona en 2001, aunque la iniciativa del banco catalán empezó en 2007.
Todos los padres saben que el mejor alimento para un recién nacido es la leche materna. Esta les aporta todos los nutrientes, vitaminas, proteínas, etc. necesarios para su crecimiento y desarrollo. Además, favorece su sistema inmunitario y evita enfermedades futuras como obesidad, diabetes... Pero, en ocasiones, por problemas de la madre, esta no tiene leche para su hijo, por lo que debe recurrir a la donación.
Donar leche es muy sencillo, las madres que deseen hacerlo solo tienen que extraerse el excedente de leche y colocarlo en recipientes estériles con el día y la hora de extracción y, posteriormente, la reservan en la nevera un máximo de un día y la congelan en su casa, a un mínimo de -20 grados, hasta un máximo de tres meses, cuando el banco pasa a recogerla.
Posteriormente, el banco la analiza para detectar virus y bacterias y clasificarla según si es calostro, de transición o madura. Después, se inicia el proceso de pasteurización en botellines de biberón, sometiendo la leche a una temperatura de 62,5 grados durante media hora, de forma brusca y cambiando la temperatura a cuatro grados durante 10 minutos, para eliminar virus y bacterias y mantener las propiedades de la leche. Una vez culminada esta fase, se almacena la leche en congeladores a -80 grados, a la espera de que un neonatólogo prescriba la leche a un bebé prematuro.
Para ser donante, hay que estar amamantando a un bebé propio, tener suficiente leche, presentar buena salud y llevar a cabo hábitos de vida saludables, de forma que se descartan fumadoras, consumidoras de alcohol, mujeres que se medican de forma regular, consumen drogas y tienen infecciones víricas como la hepatitis y el VIH.