En este día se conmemora, desde hace más de 100 años, la lucha de la mujer por la igualdad, en todos los ámbitos, con el hombre.
En el I Congreso Nacional de Embarazadas, auspiciado por el Instituto del Bebé NUK y realizado hace poco tiempo, varios expertos apuntaron que si la mujer, antes de quedarse embarazada, parte de una buena situación nutricional, durante la gestación no necesitará prescindir de determinados alimentos y podrá continuar haciendo las cinco comidas recomendadas al día, aunque con un incremento de ciertos nutrientes.
"El embarazo no es una situación patológica, sino que si la mujer está sana debe continuar con su estado nutricional", explica Dolores Silvestre, profesora de Nutrición de la Universidad Cardenal Herrera CEU, de Valencia. De la misma opinión es Aquilino García, vocal nacional de Alimentación, quien insiste en que "no hay alimentos buenos y malos y esto también se extiende a las embarazadas".
Dicho esto, matizan, lo que la mujer sí tiene que tener en cuenta es que en este periodo las necesidades nutricionales aumentan, "lo que se traduce en una ingesta de entre 300 y 450 kilocalorías más al día (lo normal son 1.500), lo que no significa que tenga que comer por dos", aporta Susana Santiago, nutricionista de la Universidad de Navarra.
Por lo general se aconseja que continúen realizando cinco comidas al día aumentando la ingesta de alimentos ricos en hierro, ácido fólico y calcio, y limitar aquéllos que aportan calorías vacías, como los dulces o refrescos.
Alimentos prohibidos
Los especialistas insisten en que, al igual que en el resto de periodos vitales, se deben evitar toxicidades alimentarias y en esta etapa ser más escrupuloso si cabe porque los riesgos son mayores. Por ejemplo, no se debe abusar de la cafeína. Se estima que su consumo debe estar limitado a 300 mg diarios (dos tazas de café). "Estudios asocian su ingesta al riesgo de crecimiento intrauterino restringido", continúa García. Además, afirma, "tomar 141 mg diarios provocaría una reducción de 114 gramos de peso en el hijo al nacer".
La precaución en la ingesta de embutidos, aclaran, sólo es para féminas que no estén inmunizadas frente a la toxoplasmosis, que "deberán extremar la higiene antes de consumir vegetales crudos, así como evitar las carnes y embutidos crudos o poco cocinados". Además, tampoco conviene consumir quesos que no han sido pasteurizados.
Debido a la alta toxicidad que tiene el mercurio durante la gestación y la lactancia, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición aconseja que supriman de su dieta el atún rojo, pez espada, tiburón y lucio. "Con sólo cien gramos de pez espada semanales, se superaría la ingesta máxima tolerable de metilmercurio en gestantes de 60 kilos", concluye Santiago.
Alimentos en los que se deberían extremar las precauciones
1. Verdura mal lavada: Lavar muy bien las verduras y las frutas (éstas, mejor pelarlas) con una lejía especial para alimentos y no se deben consumir fuera de casa.
2. Embutidos: Si no se tiene anticuerpos de toxoplasmosis, se deberá prescindir del jamón serrano y de los embutidos que no hayan sido cocinados.
3. Huevos y quesos: No consumir huevos crudos ni salsas elaboradas con ellos como la mayonesa, sobre todo fuera de casa. Del mismo modo, evitar los quesos blandos sin pasteurizar, tipo camembert, y el paté casero.
4. Carne: Comer carne de vaca, cerdo y aves bien cocinada, ya sea asada, frita o guisada, pero nunca cruda ni poco hecha. Descartar los carpaccios y el steak tartare.
5. Pescados crudos: El pescado crudo como el sushi o los boquerones en vinagre es mejor evitarlo, al igual que el marisco o moluscos crudos, como las ostras.
6. Alcohol: Ni una copa en estos meses. No hay cantidad segura de alcohol para el feto.
8. Sal: Reducir su consumo, servir sobre el plato ya cocinado y elegir sal yodada.
1. MÁS NUTRIENTES
Durante el embarazo se debe aumentar la ingesta de determinados nutrientes, como los ricos en hierro, ácido fólico y calcio, y limitar los que aportan calorías vacías.
2. EVITAR TOXICIDADES
Al igual que en cualquier otro periodo de la vida, se deben evitar toxicidades alimentarias, pero en la gestación se debe ser más escrupuloso si cabe para evitar riesgos mayores.
3. CAFEÍNA
Se debe limitar el consumo de cafeína a 300 mg diarios (2 tazas de café). Estudios asocian su ingesta a un crecimiento intrauterino restringido y de bajo peso al nacer.
4. 'COMER POR DOS'
Hay que erradicar el mito de que la embarazada debe comer por dos, porque como mucho debe ingerir entre 300 y 450 kilocalorías más de las que consume en cualquier otro periodo.
5. SUPLEMENTACIÓN
Al igual que ocurre con el ácido fólico y el yodo, estudios sugieren que el déficit de cobre y zinc podría estar asociado a aborto espontáneo, por lo que se plantean su suplementación