Os presentamos un nuevo concurso para todos aquellos que queráis ganar el libro de la editorial OB STARE El nacimiento en la era del plástico, un libro del Dr. Michel Odent sobre cómo el plástico ha re...
Los objetivos de estos cursos y clases son, que madres y padres puedan vivir el proceso de embarazo y crianza con confianza, alegría y consciencia, y que descubran al bebé como parte activa de este acontecimiento desde el primer momento.
Traer al mundo un hijo no es cualquier cosa. Ni el trabajo, ni las obligaciones sociales deberían pasar por delante de este gran acontecimiento. El trabajo que realizas puede hacerlo otra persona, si dejas de asistir a una reunión es muy probable que se celebre igualmente, pero al ser que crece en ti, solo puedes albergarlo tú.
Es necesario que gozar de buena salud física y emocional. El bebé se está formando de las células de la madre, si están enfermas o contaminadas por todas las sustancias que genera el estrés ¿qué está recibiendo el bebé? Trabajando para que lo tenga todo, a veces les privamos de lo que más necesitan, la salud, energía y atención de sus padres.
La práctica del yoga en las sesiones incluye técnicas respiratorias, ejercicio físico, técnicas de relajación y visualización, uso del sonido (mantras) y meditación. Todo ello llevará a la mujer a cultivar en su vida diaria la atención, el respeto y la sencillez y favorecerá su salud física y emocional:
La maternidad es para mí el momento de mayor transformación en la vida de una mujer. Durante la gestación aparecen destellos de la nueva mujer que emergerá después del nacimiento, el cambio empieza a producirse y es el momento de la observación y el autoconocimiento. El nacimiento es un punto de inflexión, donde se produce una separación que hará tambalear hasta las estructuras más sólidas de la mujer. A nivel físico se traduce en el movimiento de las articulaciones pélvicas, las más rígidas del cuerpo. Esta crisis que puede suponer el nacimiento, es la oportunidad para la mujer de volverse a construir sobre unas bases sólidas según sus propias decisiones y creencias. Tanto el conocimiento corporal como emocional que aportará el yoga le permitirá a la mujer descubrir todas estos momentos y aprovecharlos.
La fusión total entre la madre y el bebé que se vive durante la gestación se prolongará durante los primeros meses de vida del bebé fuera del útero. La mujer se funde y confunde con la vida que ha albergado y de la que ahora es responsable. La sensibilidad y atención sobre sus procesos internos que haya desarrollado hasta estos momentos le serán de gran ayuda para recuperar su esencia de mujer, que ahora puede estar enmarañada con una de sus facetas que es la de madre.
Podemos decir que la mujer pasará a ser mujer - madre para luego volver a ser una nueva mujer, creada por ella misma y con la experiencia y la fuerza que le aportará la maternidad. Las técnicas respiratorias y la meditación serán una gran ayuda en estos momentos de grandes y rápidos cambios.
Actualmente está ya demostrada la importancia de la vida intrauterina. La genética aporta una parte en lo que se refiere a salud, carácter, constitución física, tendencias mentales,... y las experiencias vividas otra. Por tanto, todo lo que el bebé viva dentro del útero de la madre es importante para él. Todo lo que la madre vive es fuente de aprendizaje para el hijo, ya desde el vientre. Es evidente que una madre sana, bien nutrida y libre de agentes contaminantes beneficia al bebé que alberga. Pero también debemos recordar que una madre relajada y alegre influirá muy positivamente en el bebé. Sabemos que las emociones positivas mejoran la salud y también que el ser humano se hace adicto a sus emociones, a las hormonas asociadas a dichas emociones. Si un bebé se nutre de adrenalina, hormona asociada al estrés, durante su gestación, cuando nazca buscará situaciones que le aporten la dosis que necesita. Diremos que será un bebé con tendencia a ser ansioso. Por el contrario, un bebé que durante la gestación reciba endorfinas, las hormonas relacionadas con la relajación y el bienestar, de forma habitual, buscará la forma de seguir obteniéndolas después del nacimiento. Veremos un bebé que tiende a estar sereno. ¡Recomiendo siempre a las mujeres dar a los bebés un dosis de endorfinas diaria a través de una buena relajación!
En el momento que la madre reconozca su embarazo le proporcionará al bebé la sensación de amor y respeto que necesita. Cuanto antes lo haga mejor, así empezará vivir de forma consciente y saludable su gestación. Los meses de embarazo son el tiempo que nos da la Naturaleza para abrirnos a la nueva vida. El nacimiento es el momento en el que la mujer se entrega, confiando en su propio cuerpo y en el del bebé, aceptando y agradeciendo lo que la vida le trae. La madre que profundiza en la relación con el bebé durante la gestación facilitará la transición del nacimiento, ya que comprenderá y sentirá sus propios deseos y necesidades y también las del bebé: Nacer es cosa de dos. En la práctica del yoga la mujer se regalará esos momentos de intimidad y profunda conexión con el bebé que tanto necesitan. El uso del sonido será una preciosa vía de conexión entre los dos.
¿Puede haber contraindicaciones para la práctica de yoga durante el embarazo?
Cuando haya alguna alteración en el estado de salud de la madre, la práctica del yoga debe adecuarse. También en embarazos gemelares algunos ejercicios se deben limitar. La práctica del ejercicio físico se suspenderá cuando el médico aconseje reposo, en caso de parto prematuro o en fases críticas de dolor (ciática, lumbalgia...). Pero muchas técnicas de respiración y meditación se pueden seguir practicando aun cuando las limitaciones físicas son importantes, igual que la visualización y la relajación. Es responsabilidad de la mujer poner en conocimiento del profesor(a) de yoga cualquier alteración en su estado de salud para que se puedan tomar las precauciones adecuadas.
Cualquier momento es bueno para iniciar la práctica del yoga. El primer trimestre es el más delicado en cuanto a ejercicios físicos, pero es un momento ideal para asentar y profundizar en las bases de la técnica y las actitudes a tener durante la práctica. Recomiendo dirigirse a profesionales especializados en embarazo e integrarse, si es posible, en un grupo específico para el primer trimestre, o bien, en un grupo reducido para recibir la atención adecuada. A partir del segundo trimestre la práctica física se puede hacer más intensa y continuar hasta el final de la gestación. Si la técnica se ha incorporado bien, la mujer continuará realizando yoga durante el parto, quizás alguna realice movimientos o posturas, pero me refiero sobre todo a la respiración, la relajación, el estado meditativo, la conexión con el bebé y la actitud de entrega y confianza.
www.yogamamasybebes.com / www.yogaembarazo.blogspot.com / www.happyyoga.com
¿Quién es Tere Puig?
Hace tiempo decidí hacer lo que realmente amo y permitirme cambiar de idea. Así que todos los días me pregunto qué es lo que realmente amo, y según mi respuesta construyo mis días.
Esta técnica me ha llevado a dejar la gran ciudad por un pequeño pueblo rodeado de hermosas montañas, a hablar de las profundidades de la vida y el ser humano, a cocinar tartas de centeno y manzana asada con canela, a jugar y aprender con mi hija, a hacerle masajes, a tener amigos sensibles y amigas sabias, a leer, a reír, a pasear, a escuchar a los niños, a escribir, a meditar, a pintar, al yoga, a celebrar la luna y a saludar al sol, a pintar, a hacer un blog, a gozar, a conversar por teléfono, a descubrir la sincronía... Y a dedicarme a la enseñanza y la divulgación del yoga, especialmente durante la gestación y la primera infancia. Más que una profesión es una forma de vida, es la vía de mi propio desarrollo interno y lo comparto con el anhelo de que también lo sea para otros. Y siguiendo mi técnica, lo seguiré haciendo mientras lo ame.
Pero tengo que reconocer que esta actitud no es siempre sencilla. Hacer lo que amas implica dejar de hacer lo que no amas y, a veces, cuesta dejar de hacer las cosas, incluso cuando has dejado de amarlas. El yoga y la meditación me aportan la serenidad, la paciencia y la claridad para atravesar estos momentos cuando llegan. La otra trampa que a veces me encuentro es la de seguir caprichos o deseos, en lugar de hacer lo que realmente amo. Por eso ahora aprendo a discernir entre lo uno y lo otro, busco la sencillez, la coherencia y el respeto en todo lo que hago. La meditación y el yoga me ayudan a desarrollar la atención que necesito para ello. Profundizo en la escucha de mi cuerpo, mi mente y mi alma para proporcionarles el alimento, la actividad y el reposo que necesitan en cada momento.
¿Cómo empieza a interesarte el yoga?
Mi relación con el yoga empezó hace 16 años gracias a una crisis existencial y a mi alma que siempre me aconseja bien. Se acabó un amor, los estudios que seguía no me llenaban, nada de lo que hacia me apasionaba y el tedio se apoderaba de mis días. Lo único que pude decidir fue que como mínimo quería hacer una cosa al día que me hiciera disfrutar. Así que empecé a pensar en cosas que podía hacer, y entre todas las posibilidades decidí probar el yoga y aprender francés. Fue la primera vez que hice lo que amo conscientemente, pero pasarían todavía muchos años hasta que esto fuera un hábito.
En la primera clase me enamoré de esta disciplina, me dije que yo quería ser profesora de yoga. Pero aun faltaba mucho tiempo para que pudiera reunir valor para cumplir mi deseo. Antes tenía que cambiar estructuras mentales y dejar atrás muchos prejuicios, el yoga sería el responsable de esas transformaciones. Mientras eso sucedía acabé la carrera de telecomunicaciones, viví en Francia, trabajé como ingeniera, me casé, me dediqué a trabajos de administración, seguí estudiando y trabajé como secretaria de dirección. Finalmente, llegando a otro momento de incertidumbre y tedio, tomé la decisión de formarme como profesora y volví a sentir que estaba haciendo lo que amaba.
A partir de entonces todo empezó a ser más coherente en mi vida. Empecé a dar clases en la empresa donde trabajaba mientras terminaba la formación y al poco tiempo llegó mi hija. Durante la gestación decidí dejar a un lado el trabajo externo y dedicarme a la crianza de la niña que llegaba. Así sucedió, haciendo los ajustes necesarios en la vida cotidiana: economía, costumbres,... De nuevo volvía a hacer lo que amaba.
La maternidad me dio la vuelta del revés, se manifestó una parte de mí que nunca había conocido. Por fin me atreví a reconocer lo que realmente me apasionaba y me hacía vibrar, eso que andaba buscando hacía tantos años: el ser humano y sus transformaciones, el autoconocimiento, y la enseñanza. Hacer lo que amo ya empezaba a ser más habitual para mí. Puedo decir que el yoga y la maternidad me aportaron la fuerza y la libertad que me permitieron construir mi vida como ahora la vivo. Por eso me gusta enseñar yoga para la maternidad, es tremendamente emocionante y gratificante acompañar a la mujer en esta metamorfosis y saber que esa libertad que ella gana, la gana también el bebé que lleva dentro.
Así durante todos estos años aprendí que lo más importante es hacer y ser lo que amas. De esta forma, aunque el camino se alargue lo recorres con ilusión y placer. Y esto es una parte importante de lo que transmito en clases y escritos. Si algo en tu vida no te llena, atrévete a dejarlo a un lado y cambiar, así evolucionamos. El yoga y la meditación te aportarán el coraje, la claridad mental y el desapego necesarios.
Me gusta que nos cuentes nuevos proyectos
Desde hace un año y medio, además de los cursos para mujeres, parejas y familias, también organizo y participo en una formación de yoga y meditación para el embarazo y la crianza, dirigida a profesionales del yoga y la salud, con el fin de expandir y dar a conocer estas técnicas. Y mi propósito para este año es dar a luz algunos libros que hace tiempo se están gestando.
Teresa Puig
Yoga para Mamás y Bebés