En este día se conmemora, desde hace más de 100 años, la lucha de la mujer por la igualdad, en todos los ámbitos, con el hombre.
Tengo delante de mí una mujer de 36 años, que parece que tenga 10 menos, aficionada a montar en bici desde los 12 años, con amigos y familia y que a la inusual edad de 32 años, da el salto a la competición. Hoy lleva 4 años dejándose la piel en la carretera, a veces de manera literal -pocas afirma- y compitiendo en Carretera categoría Elite femenina.
Algunas grandes cosas empiezan de la manera más tonta. Ella empezó yendo a trabajar en bici, se fue aficionando, saliendo antes de casa para dedicarle más minutos. Después les tocó el turno a los puertos de montaña donde encontró el ánimo que necesitaba para entrar a formar parte de un equipo.
Durante la temporada, que va desde marzo a octubre, tiene muchas competiciones, siempre en fin de semana ya que la mayoría de las corredoras no cobran por estar arriba de este deporte tan duro y tienen que compaginar las 2 ó 3 horas de entrenamiento diario con sus jornadas laborales. Para ella, quedar en 5º ó 6º lugar es una emoción, como la que ha sentido en Xativa o Torroella. Se me pone la piel de gallina cuando me cuenta cómo fue la salida mientras diluviaba en Xativa.
También son duras las lesiones de la piel, que nacen de las jornadas de 5 horas, del sudor, de los roces de sillín con la piel. Para ello máxima higiene y alguna que otra visita a la farmacia. Por suerte ¡siempre le recomiendan Melagyn!
En invierno su entrenamiento es pesas, natación, correr, subir montañas y menos bici.
Su objetivo el Giro
Sus logros le han permitido tener un equipo que le financie la bici, los desplazamientos y la ropa. A ello se suma la alegría con que recibe algunos premios locales en función de la clasificación en la carrera, que van de 300 a 30 €. Pero me lo repite varias veces, todo esto no es por el dinero ni por la fama, es por el reto de la superación personal.
Entre sus 'ídolos' Debora Galvez, que sí está becada y corre en pista, o el equipo de Maribel Moreno. En definitiva, el sueño de sentirse una profesional del deporte al que tanto le dedica.
No puedo dejar de preguntarle por el fantasma del ciclismo, el doping. “Bufff, mientras que en otros deportes, con mucha más difusión y que, por tanto, deberían ser más transparentes, prácticamente son anecdóticos los controles de doping, en éste tan duro son fijos. A todas las corredoras que ganan les examinan la orina, al resto de participantes por sorteo y si el arbitro es hombre, también han de realizar la micción en presencia del arbitro. DURO muy duro. Duro el deporte. Y dura la permanente presunción de culpa que recae sobre sus espaldas.”
“Me encanta la dieta: 2 días antes de la carrera aporte de carbohidratos. Desayunar dos horas antes de cada carrera, mermelada, tostadas, yogures con cereales y luego durante la competición comida en gel. Mucho control médico con revisiónes anuales y periódicos controles de hierro.”
Colaboración de Eva Bachs