Sexo tras el parto o cuando ponemos a parir el sexo
Creo recordar que fue Ortega y Gasset el que, intentando explicarse el porqué las mujeres no solíamos conseguir la misma notoriedad que los varones en áreas como la filosofía, las artes o el ajedrez, enunció aquello de las “distracciones vitales”. Para él, y sigo apoyándome en la memoria, la mujer era un ser humano al que la vida solía “distraer” demasiado cómo para ocuparse de tareas que requieren de una atención perpetua y continuada. Entre esas distracciones que formaban parte de la “circunstancia” existencial de los individuos femeninos, destacaba una; la maternidad.
