Club Gynea

Escribir un soneto o simplemente escribir

¿Aún no eres socia? ¡Regístrate!
Club Gynea News
Día Internacional de la Mujer
Día Internacional de la Mujer

En este día se conmemora, desde hace más de 100 años, la lucha de la mujer por la igualdad, en todos los ámbitos, con el hombre.

Calculadoras
Conoce tus probabilidades!
Calculadoras

Calcula tu fecha de parto, el crecimiento de tu bebé, tus días fértiles y el sexo probable de tu hijo

Síguenos también en: Twitter Facebook
MENTE > SEXOLOGíA > ESCRIBIR UN SONETO O SIMPLEMENTE ESCRIBIR

Escribir un soneto o simplemente escribir

Escribir un soneto o simplemente escribir

“Un soneto me manda hacer Violante que en mi vida me he visto en tal aprieto; catorce versos dicen que es soneto…”

Es recurrente; cada vez que empiezo a escribir y pienso en lo duro que se hace, me acuerdo de la fórmula mágica que Lope de Vega empieza a desarrollar en el primer cuarteto de su célebre soneto. Después de eso, tomo aire y vuelvo a pensar en lo rematadamente duro que resulta escribir. Así, varias veces. Y empiezan a pasar las horas.

A estas alturas resulta ya evidente que hoy, en estas líneas, voy a apartar un poco mi faceta de sexóloga para abordar la de escritora o la de escritora que piensa, o escribe que piensa, en lo duro del carajo (o del “cimbrel” que diría el cultista) que resulta escribir.

Alguien cercano, pintor de oficio y estirpe, me dijo un día en referencia a la dificultad del proceso creativo: “Valérie, pintar un cuadro es sencillo, lo puede hacer hasta un niño, duro es conseguir el método que te permita pintar muchos cuadros, pero lo verdaderamente trágico es alcanzar el estado que te permite hallar ese método”. Todos los creadores nos enfrentamos a ello; cualquiera puede escribir un articulito, una carta o un informe comercial. La dificultad comienza con eso que algunos llaman estilo (el método) y que no es más que permitir que la escritura refleje la personalidad de quien escribe; conseguir que la escritura de uno refleje los altibajos de ese uno sin que por ello deje de ser él mismo. Uno puede leer a Coetzee o a Jelinek o a Pérez Reverte y detrás de no importa qué palabra, giro, trama o motivación, encontrará siempre, indefectiblemente, a Coetzee, Jelinek o Pérez Reverte. Porque el escritor, de lo que verdaderamente escribe, es siempre de él mismo. Para conseguir eso hace falta, además de talento, oficio, mucho oficio y cientos de horas pensando en lo rematadamente jodido (o “difícil” que diría alguien educado) que resulta escribir.

Se contaba de un pintor chino que tenía fama de ser el más hábil de todos los tiempos representando gallos. Un día, el emperador, abrumado por las referencias que de él le llegaban, decidió encargarle un dibujo. Pasó mucho tiempo hasta que el pintor le permitió entrar en su estudio para entregarle el encargo. Cuando al fin lo hizo, el emperador entró en la modesta cabaña y observó, atónito, cómo, de un solo trazo, el anciano pintor dibujaba el gallo más hermoso que se hubiera visto nunca. Desconcertado a la par que molesto, el emperador le comentó: “Sí, en verdad es hermoso, pero ¿qué os debo por él?”, a lo que el pintor sin inmutarse le contestó: “Cien mil yuanes”. El emperador se revolvió furioso: “¿Cien mil yuanes por un solo dibujo hecho en apenas un segundo?”. A lo que el anciano respondió indicándole con un gesto que lo siguiera. Salieron de la cabaña y llegaron a un almacén donde había cientos de miles de gallos pintados. Ante la mirada pasmada del emperador, el anciano le dijo: “¿Ve Usted?, no paga por un gallo pintado, paga por todos estos…” Eso, es el oficio.

¿Y la tragedia? ¿Por qué decir que el estado de creación es conceptualmente trágico? Porque si la tragedia es por definición el tener que decidir o aceptar dos proposiciones que no son compatibles la una con la otra (quiero vivir pero voy a morir, me gustaría ese bolso pero no tengo dinero o necesito comer pero no tengo qué llevarme a la boca), imagínense cuántas decisiones “trágicas” por minuto debe tomar un escritor (esta metáfora o la otra, este argumento o aquel, esta palabra o su sinónimo, ¿es eso o no?...).

Luego, a veces, se produce una satisfacción infinita, cuando se precipita eso que Camus llamaba la “idea”: una suerte de síntesis global que te permite congeniar todo. A partir de ese misterioso y único tiempo, ya sólo queda ponerse frente al blanco y escribir (o pensar en lo rematadamente duro que resulta escribir).

Hace ahora un año aproximadamente, empecé a recopilar una serie de razonamientos, situaciones y tramas de esas que todos los escritores tienen en algún cajón de su memoria. Pensé que todo aquello, coordinado en un argumento sugestivo, podía dar lugar a una novela, mi primera novela de ficción. Los editores de Alienta, perteneciente al Grupo Planeta, se hicieron con los derechos de publicación de ese nuevo gallo y se lo mostrarán al gran Emperador, que es el público, a principios de Septiembre. La obra lleva por título “Sabré cada uno de tus secretos” y en ella explico, bajo el formato “thriller”, lo que sé de lo que no se sabe.

El libro ya impreso está ahora en mis manos, la portada está lograda y la compaginación hace la lectura amena. A partir de ahora podré…veamos… ¿hacer ya por fin uso de mi condición de ser sexuado? ¿Fugarme a las Bermudas (y hacer allí uso de mi condición de ser sexuado)? ¿Vivir, comprar, comer...? ¿O escribir mi condición de animal que escribe que sueña con irse a las Bermudas y tirarse (“ayuntarse” que diría el de antes) a un morenazo de cabellos oscuros, mientras piensa en lo requetejodido que es escribir? Eso se verá al final… pero, volviendo al principio: ¿que cómo acaba el cuarteto? Pues como tiene que ser; “Burla, burlando, van los tres delante”. Lope de Vega supo hacer de la definición de un soneto, un soneto (no es mal truco hacer de la reflexión sobre la escritura un escrito… al menos eso creo)

Valérie Tasso

www.valerietasso.com 

Compartir con tus amigos: |

0 Comentarios

Comenta este artículo

Para opinar debes estar registrado en ClubGynea.

Si aún no lo has hecho puedes hacerlo aquí

Importante

Si ya eres socia, pero aun no nos has dado tu email, introduce aquí tu número de socia y sigue las instrucciones.

Solo registrandote podrás realizar preguntas en nuestro consultorio



Gynea Laboratorios ¿Qué te ofrecemos? ¿Cómo ser una de nuestras socias? Prensa Contacta con nosotros Aviso legal