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La fisioterapia respiratoria que aplicamos en los bebés consiste en una serie de maniobras donde colocamos nuestras manos en le tórax del bebé de forma que aumentamos su flujo aéreo y con ello movilizamos todas las secreciones que taponan los bronquios de los niños. El bebé estará tumbado manteniendo inclinado la base de apoyo. Yo siempre les explico a los papás que nuestras manos "sienten y oyen" el moco como vibra en el pecho de los bebé y como nosotros tenemos que ser capaces primero de desprenderlo luego moverlo y por último expulsarlo.
La fase de expulsión es muy importante, de hecho muchos compañeros pediatras les llama la atención de cómo somos capaces de sacar hasta ¡100 gramos de mucosidad por la boca!. Efectivamente, provocamos una tos lo suficientemente efectiva para que el bebé expulse toda la mucosidad que por sí solo no puede. Debemos sacar el moco, es verdad que hay veces que el bebé puede tragar las secreciones y expulsarlas en las heces, pero mi método o modelos de fisioterapia se basa en expulsarlas en su mayor medidad, y no a base de golpecitos o "clapping" en la espalda, que lo único que hacen es hacer toser al bebé pero no expectorar las secreciones, y llegar incluso a tener efectos adversos o perjudiciales para el bebé.
El número de sesiones varía según la patología y situación clínica del niño, normalmente en 4-5 sesiones curamos un cuadro de bronquiolitis lo que sí nos gusta insistir en las próximas revisiones, es decir, los bebé actualmente después de cuadros de bronconeumonías o bronquiolitis pueden sufrir el denominada "asma del lactante o infantil" que no tiene que perdurar a etapas más mayores siempre que las crisis asmáticas o recaídas que sufra el bebé sean en menor número y de menor gravedad. Ahí debe estar el fisioterapeuta respiratorio que garantice una limpieza bronquial efectiva tras una crisis o un "catarro mal curado".
En conclusión, me gustaría decir a todos esos papaás que leen vuestra revista que no tengan duda en preguntarme si su bebé necesita fisioterapia respiratoria, pues son necesarias estas maniobras físicas si existen patología respiratoria como asma, bronquiolitis, neumonía, atelectasia, enfermedades neurológicas, u otras entidades que cursen con cuadros de acumulación de mocos. Se debe recurrir a una fisioterapia respiratoria de primera intención, como cuando yo trabajaba en Francia donde los pediatras o neumólogos en el Servicio de Urgencias pautaban ya fueran las 24:00 horas de la noche la fisioterapia respiratoria.
Vanesa González Bellido
Fisioterapeuta experta en fisioterapia respiratoria
Coordinadora del área de fisioterapia respiratoria de la SECUR (Sociedad Española de Cuidados Respiratorios y Tecnologías Aplicadas
Miembro del Consejo LatinoAmericano- SECUR