En este día se conmemora, desde hace más de 100 años, la lucha de la mujer por la igualdad, en todos los ámbitos, con el hombre.
El día 18 de marzo se celebró bajo el lema: "Duerme bien, crece sano” el Día Mundial del Sueño, haciendo especial hincapié en su importancia en cada etapa de la vida.
A pesar de que la mayoría de los trastornos del sueño tienen solución, aún son pocos los afectados que deciden pedir ayuda. Este es un aspecto a cambiar, ya que un sueño de calidad nos asegura unas buenas condiciones físicas y mentales, dado que ejerce una función regeneradora y reparadora, especialmente importante en las etapas de crecimiento.
La obesidad, la hipertensión, el trastorno de déficit de atención con hiperactividad, la irritabilidad y la inestabilidad emocional y el fracaso escolar son sólo algunos ejemplos de la repercusión de las enfermedades del sueño en los niños o de los malos hábitos en el dormir que se imponen en la actualidad.
Diego García Borreguero, presidente de la Sociedad Española del Sueño (SES), ha explicado que "es necesario concienciar a la población de que el sueño es fundamental para la calidad de vida y también para la cantidad, ya que la mala calidad del sueño determina desde edades tempranas nuestra salud y aumenta el riesgo de padecer determinadas enfermedades".
Los estudios que se han llevado a cabo muestran que los niños no están durmiendo lo suficiente entre semanae intentan recuperar las horas de sueño el fin de semana, fenómeno conocido en adolescentes pero que está apareciendo en las últimas etapas de primaria.
¿Cuánto debemos dormir?
El sueño se organiza básicamente en dos fases: la REM (movimiento rápido del ojo, según sus siglas en inglés) y la No REM. Esta última es la que primero se da. Está compuesta a su vez por cuatro fases, con una duración total de unos 60-90 minutos. Después viene la fase REM, que dura unos 20-30 minutos, y es en la que se sueña. Al finalizar esta fase vuelve a comenzar todo el ciclo, que se repite entre cuatro y seis veces a lo largo de la noche.
La siesta
Esta costumbre tan española, mundialmente conocida, aporta muchos beneficios siempre que se realice de forma correcta.
La siesta no debe durar más de 30 minutos (salvo en los niños), ya que esto nos alteraría el sueño de la noche. Asimismo, no se debe realizar en la cama, siendo preferible el sofá, un sillón, o cualquier otro lugar que sea cómodo y tranquilo.
Una siesta de 15 minutos contribuirá a mantenernos más despiertos y atentos, además de relajarnos y reducir el estrés.
Principales trastornos del sueño
·Insomnio: es la dificultad para quedarse dormido. Puede ser transitorio o crónico (si dura más de cuatro semanas) e influyen tanto factores fisiológicos, como psicológicos y farmacológicos.
·Ronquidos: se producen por la obstrucción de las vías respiratorias altas.
·Apneas del sueño: se da cuando se produce un estrechamiento de las vías respiratorias altas que hacen que la persona se quede sin respiración entre 10 segundos y un minuto. Esta falta de oxígeno hace que se despierte durante la noche.
·Narcolepsia:la Asociación Españolade Narcolepsia la define como una alteración neurológica caracterizada por la excesiva somnolencia diurna.
·Otros trastornos: sonambulismo, terrores nocturnos, síndromes de movimientos periódicos de las piernas, pesadillas, etc.
Fuentes:
MalagaSalud.es Noticia del 18 de Marzo de 2011 http://www.malagasalud.es/noticias/duerme-bicrece-sano.html (Autora: Rocío Bonachera Escribano)
Diario Médico. La mayoría de los niños que sufren trastornos del sueño están sin diagnosticar (18/03/2011)