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Lo más importante antes de iniciar un programa de ejercicios de suelo pélvico es tomar conciencia de dónde está situada esta zona anatómica, es decir dónde está situado su periné.
El conjunto de músculos que conforman el periné se sitúan en la parte inferior de la columna, situados en dos planos, superficial y profundo. Su origen e inserción va desde el final de la columna, sacro y coxis, hacia la parte anterior, el pubis, formando como una hamaca. El plano superficial lo podemos dividir en un triangulo, anterior y posterior.
Para empezar el trabajo es conveniente que busque un espacio tranquilo, sentada en una silla, con la espalda recta y los pies bien apoyados en el suelo. Desde aquí llevar la atención hacia la zona perineal, sentir las zonas donde está apoyada sobre la silla. A continuación con ayuda de una toalla pequeña doblada o una esponja, situarla en el centro de su periné y volver a sentarse, sintiendo de nuevo, esta vez hay una presión que antes no existía, pero vuelva a llevar la atención hacia este espacio. Acompáñese de una respiración tranquila, que intenta dirigir hacia abajo y poco a poco sienta como toda la zona se relaja.
Retirar suavemente la toalla y volver a sentir la diferencia, antes de ponerla y después, la sensación puede ser como que ahora hay un espacio que antes no existía, pues es en todo este espacio donde se sitúan los músculos perineales. Siente como ahora sus glúteos se apoyan mejor sobre los huesos isquiones. Intente apreciar el espacio entre estos dos huesos, entre el sacro-coxis y el pubis. A partir de aquí iniciamos los ejercicios (primero trabajará la musculatura superficial):
Piense que son movimientos muy pequeños, milimétricos, una vez que haya practicado durante un tiempo y lo haya integrado puede hacerlos en cualquier sitio donde se encuentre, ya que nadie lo notará. Por otro lado también puede ir aumentando el tiempo de contracción llegando hasta unos 7-10 segundos.
A continuación va a trabajar la musculatura profunda.
Estos ejercicios no presentan ninguna contraindicación y se deben realizar cada día, haciendo series de 10 repeticiones tres veces al día, hasta que la paciente note la mejoría, después que haga un mantenimiento y los repita al menos una vez al día. Importante: debe vigilar no poner en tensión, que no se ayude, contrayendo la musculatura de los glúteos, abdomen y/o piernas.
Antonia Martinez Álvarez
Especialista en fisioterapia perineal integral y obstetricia
Nº colegiada 7429