En este día se conmemora, desde hace más de 100 años, la lucha de la mujer por la igualdad, en todos los ámbitos, con el hombre.
Las infecciones urinarias son muy frecuentes en las mujeres debido a las características especiales de su anatomía, y según el doctor Juan Carlos Ruiz de la Roja, director del Instituto Urológico Madrileño, la mayoría de estas tienen su origen en las relaciones sexuales
Debido a las características anatómicas de la mujer se ha estimado que las cistitis son 14 veces más frecuentes en la población femenina que en la masculina. Esto ocurre debido a la proximidad entre la uretra y la zona anal. Además, en la mujer, la uretra es mucho más corta que en el varón, por lo que las bacterias ascienden con mayor facilidad hasta la vejiga, donde inician su proliferación.
Se calcula que la mitad de las mujeres sufre una infección urinaria al menos una vez en su vida y el 30% de las mismas son de repetición (más de dos en un año). “8 de cada 10 infecciones urológicas tienen lugar tras una relación sexual. En el caso de las mujeres jóvenes la frecuencia de las relaciones sexuales aumenta el riesgo de contraer cistitis, sobre todo si se utiliza DIU”, explica el Dr. Ruiz de la Roja.
Y en la menopausia el riesgo de contraer este tipo de infecciones de nuevo se incrementa debido a que el epitelio vaginal es más fino, hay mayor sequedad, con lo que se producen más heridas, y, además, se producen cambios en la flora vaginal que favorecen las infecciones.
¿Cómo prevenir las infecciones?
Se recomienda beber unos dos litros de agua al día, cuidar la higiene íntima y tomar complementos que contengan vitamina C y proantocianidinas (PAC).
El doctor Ruiz de la Roja recomienda, además, orinar justo después de una relación sexual (aunque no se tengan ganas) y tomar, antes o después, una dosis de un preparado farmacéutico de arándanos rojo americano, con otra toma a las 12 horas.
Los arándanos rojos destacan por su elevado contenido en proantocianidinas. Una ración de 20 g de arándanos (cantidad que cabe en un puño con la mano cerrada) aporta alrededor de 80 mg de proantocianidinas, un tipo de proantocianidinas que le confiere propiedades preventivas de las infecciones del tracto urinario. Estos compuestos evitan que la bacteria causante de la infección urinaria (Escherichia coli) se adhiera a la vejiga mediante la inhibición del mecanismo de anclaje con que esta bacteria se fija a las paredes del tracto urinario. Diferentes estudios han demostrado que la eficacia de estos compuestos es dosisdependiente, por lo que mayores cantidades de proantocianidinas, hasta 120 mg/día, se relacionan con un mayor efecto.
Según el Libro Blanco, avalado por la Sociedad Iberoamericana de Neurourología y Uroginecología y la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria, tras sufrir una cistitis es necesario tomar arándano rojo americano “30 días seguidos para conseguir que E. coli no vuelva a repoblar el tracto urinario” y repetir la toma “por lo menos tres o cuatro meses al año”.
FUENTE: Portal Iberoamericano de Marketing Farmacéutico http://www.pmfarma.es/noticias/12340-el-80-de-las-cistitis-se-deben-a-relaciones-sexuales.html.