Melaleuca alternifolia: ¿sólo una planta cosmética?
La Melaleuca alternifolia, procedente de Australia, es también conocida coloquialmente como "árbol del Té". No se sabe a ciencia cierta el origen de este nombre, aunque se especula que fue debido a que en el siglo XVIII la tripulación del capitán Cook empezó a utilizar sus hojas como tisana.
Anteriormente, los aborígenes de la parte Norte de Nueva Gales del Sur (Australia) ya conocían y empleaban las hojas trituradas de la Melaleuca para el tratamiento de la tos y resfriados en forma de inhalaciones, o para curar heridas, colocándolas sobre las mismas. La infusión de las hojas se utilizaba para tratar el dolor de garganta y diversas afecciones dérmicas.
La utilización del aceite esencial fue posterior y no se popularizó hasta que en el año 1925, tras las primeras publicaciones de carácter científico que describieron su actividad antimicrobiana y antiséptica. Efectivamente, lo que ya intuían desde hace siglos los primeros habitantes de Australia, fue corroborado por experimentos en los que se le atribuían ventajas adicionales a los antisépticos de la época sin provocar lesiones en los tejidos.
Su utilización en clínica empezó a ser amplia, incluso en la zona del pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, hasta la llegada de los antibióticos, que hicieron declinar el interés por lo que entonces se consideraba "remedios populares".
Fue nuevamente hacia los años 70, cuando investigadores australianos publicaron un estudio clínico con pacientes en el que se puso de manifiesto su actividad sobre hongos y levaduras, concretamente sobre la Candida albicans y se retomó el interés por las aplicaciones terapéuticas de la melaleuca.
La utilización del aceite en afecciones ginecológicas no se produce hasta el año 1985, en las que un investigador francés lo emplea en casos de vaginitis y cistitis, observando resultados positivos en ambos casos.
Descripción
El aceite esencial del árbol del té (AAT) o Melaleucae alternifoliae aetheroleum, conocido también como aceite esencial de melaleuca, es un líquido incoloro a amarillo pálido que se obtiene de las hojas y ramas tiernas por destilación en corriente de vapor de agua.
Los aceites esenciales son mezclas de compuestos orgánicos volátiles que se obtienen, generalmente por destilación, a partir de materias vegetales. En el caso del aceite esencial del árbol del té, está constituido por aproximadamente un centenar de componentes, de los cuales aproximadamente unos diez suman el 90% del aceite esencial y son los reponsables de su actividad.
Actualmente, se conoce el amplio espectro de propiedades del aceite, que no solo presenta actividad antibacteriana y antifúngica, sino también antiviral y antiprotozoaria. Adicionalmente, se han descrito actividades antinflamatoria, antipruriginosa y antioxidante.
Actualmente, el aceite de melaleuca se utiliza en formas de aplicación tópica: ungüentos, cremas, geles, champús o jabón líquido para higiene íntima. Éste último tipo de aplicación ha demostrado ser particularmente útil como coadyuvante en el caso de vulvovaginitis provocadas por hongos y levaduras.
En los diferentes estudios realizados, se observa una mejora de los síntomas en la mayoría de los casos, especialmente en lo que se refiere al prurito y al eritema, con una buena tolerancia por parte de las pacientes. El aceite del árbol del té ha demostrado tener propiedades protectoras de piel frente a diversos gérmenes, además de reducir la sensación de picor y disconfort, por lo que contribuye a mejorar la recuperación de las lesiones superficiales provocadas por las infecciones de la piel y mucosas.
Cuidado íntimo femenino: Beneficios de la Melaleuca alternifolia
La utilización de extratos de Melaleuca alternifolia en geles de higiene íntima, con pH ligeramente alcalinos, ha demostrado tener efectos preventivos al eliminar hongos y levaduras de la zona genital externa y los pliegues cutáneos, que podrían actuar como reservorio de cándidas causantes de reinfecciones.
La ligera alcalinización de los geles de higiene íntima contribuye a la erradicación de los hongos y levaduras, ya que en estos casos, el exceso de acidez en la zona favorecería su crecimiento y propagación.
Además de las vulvovaginitis candidiásicas, los geles de Melaleuca alternifolia son útiles para los procesos irritativos de la piel en los que puede existir una infección por cándidas. Se caracteriza por pequeñas lesiones rojizas húmedas que afectan a zonas de la piel en las que existen pliegues. Este tipo de afección es conocido como intertrigo y afecta en general a las zonas submamarias, ngles, axilas y pliegue interglúteo, presentando una mayor incidencia en las personas obesas.
Otro caso en que puede ser útil la Melaleuca es la dermatitis del pañal, que se inicia como irritación a consecuencia de la humedad excesiva y prolongada por cambio infrecuente de los pañales, roce y falta de transpiración. Las cándidas procedentes de las heces, cuando existen, no tardan en sobreinfectar la zona produciendo un cuadro molesto e incluso doloroso con tendencia a la cronicidad.
La utilización de los extractos de Melaleuca alternifolia a osis inferiores al 1% en geles de higiene permite tratamientos muy prolongados, al no conocerse efectos secundarios sobre la piel. Por ello podemos concluir que es un producto seguro y beneficioso para el cuidado de las zonas íntimas y pieles sensibles.

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