En este día se conmemora, desde hace más de 100 años, la lucha de la mujer por la igualdad, en todos los ámbitos, con el hombre.
En la mujer, la década de los 40 marca el inicio de una serie de cambios que influirán en su salud y calidad de vida, por lo que es el momento de cuidarse en profundidad para abordar con plenitud las etapas futuras. De hecho, en la mayoría de las mujeres se inicia la etapa de climaterio que comprende desde la premenopausia, la menopausia (que de media ocurre a los 51 años) y la postmenopausia.
¿Por qué aumenta la necesidad de cuidarse a partir de los 45 años?
La caída de estrógenos que acontece durante el climaterio marca el inicio del aumento de riesgo de sufrir enfermedades crónicas y degenerativas, a las que previamente la mujer no se enfrentaba gracias a la protección hormonal que tenía. Entre las patologías que aumentan están las cardiovasculares y las relacionadas con la calidad ósea como la osteoporosis, además del declive cognitivo.
Micronutrición y envejecimiento
Algunas publicaciones recientes, indican que ingestas inadecuadas en micronutrientes pueden acelerar las enfermedades crónicas y degenerativas. Dicho de otra manera, los hábitos alimenticios que seguimos actualmente, no solo influyen en el estado que tenemos hoy (de peso, de salud, de cansancio) sino que también están directamente relacionados con la mayor prevalencia de enfermedades vinculadas al envejecimiento en el futuro. Por ello es importante obtener diariamente todos los micronutrientes que nuestro organismo necesita.
¿Cuáles son? Desde hace años se conocen una serie de vitaminas y minerales, considerados esenciales, que deben tener una presencia diaria en nuestra dieta. Además, determinados micronutrientes están teniendo cada día más evidencia científica de los beneficios que pueden aportar a nuestro organismo.
Un ejemplo es el DHA, un ácido graso de la serie Omega-3. Su presencia en el córtex cerebral y retina, evidencia la importancia de consumir regularmente este micronutriente para el mantener el correcto funcionamiento de nuestras funciones cognitivas y visuales.
Recientemente se le ha concedido una importancia especial a la vitamina K2 de origen natural por su evidencia científica en los beneficios que aporta sobre la calidad ósea. De hecho, se ha demostrado que un consumo regular beneficia la fijación del calcio en el hueso.
Pese a la importancia que estos micronutrientes tienen, la población española no tiene niveles adecuados de muchas vitaminas, como ya evidenciaba el libro blanco de las vitaminas, publicado en el año 2002. Sorprendía entonces la ingesta inadecuada en vitaminas A, E y D, especialmente en las mujeres de edad madura.
¿Cómo le puede ayudar su ginecólogo?
Informándole de los nuevos complementos nutricionales con evidencia científica sobre los beneficios de la micronutrición en esta etapa de la vida.
También de la importancia de la prevención nutricional y del estilo de vida para un envejecimiento con salud y calidad de vida.