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La mayoría de las mujeres experimentan cambios físicos y psíquicos los días previos a la menstruación. En algunas de ellas, la naturaleza, el número o la intensidad de estos cambios producen malestar y constituyen un trastorno llamado síndrome premenstrual (SPM).
El SPM se define como un conjunto de síntomas relacionados con el ciclo menstrual. Los síntomas del SPM se producen en la semana o las dos semanas anteriores a su período menstrual (menstruación o sangrado mensual) y suelen desaparecer con la aparición de la regla.
Se caracteriza por un conjunto de signos relacionados con el estado de ánimo, comportamiento, además de signos físicos. Los más frecuentes son:
Síntomas psicológicos
Tensión Irritabilidad
Estados depresivos
Ansiedad
Cambios del estado de ánimo
Avidez por el consumo de azúcares
Trastornos del sueño
Síntomas somáticos
Inflamación abdominal
Edema periférico
Hinchazón y tensión mamaria
Esta serie de síntomas, dependiendo de la intensidad y frecuencia puede interferir con sus actividades normales en el hogar, la escuela, o el trabajo. En muchas ocasiones se mantienen durante toda la etapa fértil de la mujer hasta que aparece la menopausia. Cuando terminan los períodos menstruales, también termina el SPM.
Las causas del SPM no se conocen con certeza todavía. Puede que algunas mujeres sean más sensibles que otras a los cambios en los niveles hormonales durante el ciclo menstrual. El estrés no parece causar el SPM, pero puede empeorarlo. El SPM puede afectar a mujeres de cualquier edad que menstrúan.
Actualmente, ocho de cada diez mujeres sufren uno o varios síntomas premenstruales que en el 10 por ciento de los casos pueden ser incapacitantes. El dolor y tensión mamaria, la irritabilidad y la retención de líquidos son los trastornos más frecuentes y los que más motivos de consulta originan. La mitad de las mujeres que acuden a la farmacia han consultado previamente a su ginecólogo sobre el SPM, pero menos del 20 por ciento llega con un tratamiento prescrito.
En la actualidad, tanto las mujeres como de los profesionales sanitarios, han variado la actitud ante el SPM, desterrando la consideración de un hecho normal que hay que "soportar", para buscar soluciones y tratamientos eficaces para el mismo. Para los expertos, el mensaje que hay que transmitir es que estos síntomas se pueden y se deben tratar, aliviar e, incluso, prevenir. Merece destacar que tanto ginecólogos (72,5 por ciento) como farmacéuticos (63,7 por ciento) optan por la fitoterapia.
La propia Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia ha incluido dentro de sus protocolos para el tratamiento del SPM medicamentos de plantas con Vitex agnus-castus L. como Dismegyn, para los el tratamiento de los síntomas leves y moderados incluyendo la mastodinia o tensión mamaria e incluso la irritabilidad.
En casos más severos, el médico puede prescribirle medicamentos tales como los diuréticos, antiinflamatorios, anticonceptivos e incluso antidepresivos.
Un estilo de vida más sano puede ayudar a sentirse mejor y a mejorar los síntomas.
M. A. Losada
Farmacéutico
Director Científico de Gynea laboratorios